De marujeo


Dios, que día tan agradable he tenido hoy. Todo el día con las aplicaciones caídas, cotorreando con mi Eugenia y mi Paulina… Me he sentido como una de esas teleoperadoras de las pelis de los años cuarenta, sólo me ha faltado ponerme a pintarme las uñas mientras hablaba. Así da gusto. Las maravillas de la era informática, supongo.
Aparte de eso, últimamente he estado tan entretenida y lo he pasado tan bien que no me daba la gana de ponerme a escribir, de ahí que no haya actualizado desde hace tanto tiempo, pero esas son las ventajas de no ser una blogstar, claro.
Para terminar recomiendo Nazareth Hill, de Ramsey Campbell, que me tiene enganchadísima.

Mp3 del Día: Cindy Lauper – Girls just wanna have fun

Miedo a un planeta Def


¡Esta noche concierto de Def con Dos!
Lástima que sea en la feria, porque odio las ferias con todo mi corazón: las aglomeraciones, los borrachos, las peleas… Pero después me he acordado de que cuando tenía once años estuve cerca de una semana sin hablarle a mi padre porque no me dejó ir a un concierto suyo… Así que siento que se lo debo al buen hombre.

Mp3 del día: Metallica – Until it sleeps

El pacto de los padres

Tremendo libro el que me estoy leyendo ahora… Bueno, a la vez me estoy leyendo Monstruos invisibles, del señor Palahniuk, pero es que El segundo nombre, de Ramsey Campbell (Pact of the fathers, en inglés) es una joya. Y eso que ya he visto la película unas cuatro veces (que, por cierto, también es muy recomendable), pero no se puede comparar. En el cine, eres un espectador más. Cuando lees, eres el director.

Mp3 del día: The Velvet Underground – Venus in furs

¡Cómo gozo en el calabozo!

Bueno, señores, qué poco duran los fines de semana… Resumiendo, que lo pasé MUY bien, incluso me digné a ir a la playa, quien me conoce sabe que es algo que evito a toda costa… Eso sí, sin salir de debajo de la sombrilla. Soy una pelirroja con muchas papeletas para carbonizarme.
Y nada, dentro de un rato estoy de vuelta en mi campo de concentración, donde no nos obligan a construir nada pero nos hacen llamar a clientes para molestarles durante siete horas. Vale, nos pagan. Vale, nos pagan bastante bien para como está la cosa últimamente. Pero me toca un poquito los huevos saber que el día que esté enferma no lo voy a cobrar (de hecho, eso ya me ha pasado).
Aunque yo cotice para que otras personas puedan ponerse enfermas, cosa que es un derecho del trabajador, ¿o no? Claro que se sabe quién lo cobra. Si la esclavitud se abolió, ¿por qué existen las ETTs? Me refiero a que antes tenían cierto sentido, les dejabas tu currículum y ya te avisaban si salía algo, pero es que ahora te lo buscas tú (los asiduos a páginas como infojobs saben de qué hablo…) y allí están ellos cobrando por no hacer prácticamente nada. Uno de los motivos por los que de momento no estoy afiliada a ningún sindicato.

Trabajador de mi empresa siendo levemente amonestado por tener la desfachatez de ponerse enfermo.

Mp3 del día: Rammstein – Dalai Lama.mp3

La fantasía de Marco

Después de cinco años sin aparecer por Málaga (con excepción de una visita organizada al Museo Picasso), hoy viene mi madre.

Me da pavor el susto que se va a llevar cuando llegue.
Me explico: ella es una obsesa del orden y la limpieza.
Yo a veces me pregunto si no tendré el Síndrome de Diógenes…
Pero en fin, me imagino que ya estará más que hecha a la idea, dudo mucho que vaya a ver nada para lo que no esté preparada. Y por si alguien se lo estaba preguntando, claro que he limpiado, tan guarra no soy, joder…
Así que me espera un finde bien tranquilito: estaré con mi mamaíta del alma, comeremos por ahí, veremos alguna peli… Vaya, yo incluso diría que habitualmente no hago tantas cosas en el fin de semana. No sé, a veces creo que me estoy volviendo una especie de mística de andar por casa; cuanto menos tiempo pase fuera de casa, mejor.
Y creo que ya he desvariado bastante por hoy, ¿no?

Mp3 del día: Garbage – Queer